Cuando llega el momento de cambiar las ventanas de una casa, la duda casi siempre es la misma: ¿aluminio o PVC? Ambos materiales llevan décadas usándose en la construcción chilena, pero se comportan de manera muy distinta frente al frío, la humedad y el ruido. Acá te explicamos las diferencias reales, sin marketing de por medio.
La diferencia que más se siente: la conductividad térmica
El aluminio es un metal, y como todo metal, conduce muy bien la temperatura: literalmente transporta el frío del exterior hacia el interior de tu casa en invierno, y el calor hacia adentro en verano. El PVC, en cambio, es un polímero con una conductividad térmica mucho menor, que no transmite la temperatura exterior con la misma facilidad. En las ventanas Winhouse que fabricamos e instalamos, esta diferencia se traduce en una aislación térmica medida de 2.20 W/m²K, un dato verificable, no solo declarado.
Condensación: la señal que más rápido se nota
Uno de los primeros síntomas de una mala aislación son las gotas de agua entre los vidrios o en el marco durante los días fríos. Eso ocurre porque el punto de rocío se forma sobre una superficie fría, y el aluminio, al conducir tanto la temperatura, favorece justamente eso. El doble vidriado hermético (DVH) con gas argón que usamos en Ventanas RH reduce drásticamente ese fenómeno, porque mantiene la superficie interior del vidrio más cercana a la temperatura ambiente de la casa.
Aislación acústica
Si vivís cerca de una calle con tráfico o en una zona ruidosa, este punto pesa tanto como el térmico. Nuestras ventanas alcanzan 32 dB de atenuación acústica gracias al mismo sistema DVH con gas argón, que amortigua el sonido entre las dos láminas de vidrio.
Durabilidad y mantención
El aluminio no se pudre ni se hincha con la humedad, pero sí puede oxidarse o perder su color con los años, especialmente en zonas costeras o de alta exposición solar. El PVC Winhouse que usamos tiene foliado de tecnología alemana, que mantiene su color y textura en el tiempo sin necesidad de pintura ni mantención mayor, solo limpieza periódica con paños suaves.
¿Entonces cuál conviene?
Para vivienda residencial en climas como el de Santiago y la zona centro-sur de Chile, donde el frío invernal y el ruido urbano son los problemas más comunes, el PVC Termopanel suele ser la opción más eficiente en el tiempo. El aluminio conserva ventajas en ciertos proyectos de gran escala o fachadas comerciales, pero para el confort térmico y acústico del día a día en una casa, el material del marco hace toda la diferencia.
Si estás evaluando cambiar tus ventanas, en Ventanas RH te asesoramos sin costo ni compromiso para que elijas la opción correcta para tu espacio. Escríbenos por WhatsApp al +56 9 8350 6994.


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